
En las jornadas de la semana de mayo de 1810, se definió la liberación argentina. El 25 de Mayo se constituyó el gobierno revolucionario y se inició una tradición política que ha sido y es la base histórica de nuestra nacionalidad. Tanto en la reunión abierta del 22 como en el compromiso adquirido el 25 de Mayo por los componentes de la Junta, se dejó claramente sentada la necesidad de convocar a los representantes del pueblo de las restantes ciudades del virreinato para que homologaran lo decidido en Buenos Aires.
Se conmemora el hecho que un pueblo tomó, con valor y decisión la iniciativa de encarar un proyecto que implicó una transformación sustancial, la idea de sentirse libre e independientes, protagonistas y artífices de su propio destino.







